Serias diferencias en directivos nicaragüenses y el facilitador holandés
Carol Munguía
Corresponsal/Chinandega
departamentos@laprensa.com.ni
Que los organismos cooperantes con la Asociación Fuente Verde revisen la supuesta “irregularidad” con que centraliza las funciones su representante en Nicaragua, pidieron un grupo de directivos nicaragüenses en Chinandega, pertenecientes a esa fundación.
Rigoberto García Duarte, presidente de la junta directiva, explicó que no existe relación alguna entre ellos y los donantes holandeses. Manifiestan que la facilitadora es la voluntaria Saskia Van Vouren, con quien sostienen roces, que ponen en peligro la continuidad del proyecto.
Fuente Verde legalmente se estableció en el 2000, con el ánimo de proteger el medio ambiente y crear fuentes de empleo con equidad de género. En este tiempo compraron 480 manzanas de bosque en el complejo Chonco-San Cristóbal, ubicadas en las comunidades orientales cercanas a la ciudad de Chinandega.
Han comprado una finca de 13 manzanas en la comarca La Mora para labores de agroforestería y aprovechan la vida útil de un cafetal que se encontró en el lugar, cuyos rendimientos anduvieron el año pasado en 65 quintales, que se vende en oro a razón de 121 dólares el quintal y el resto es lujosamente empacado para el consumo local.
García asegura que los donantes, Doen, Ganso Salvaje de Holanda entregan partidas económicas a la Fundación El Árbol, representada por Van Vauren, para ayudar a los necesitados de la zona rural. También ejecutan fondos del ONG Nepenthes, de Dinamarca,
El también fundador del organismo declaró que Van Vauren se paga de esos fondos, 800 córdobas para el pago de su teléfono privado, el alquiler de la casa donde vive, una beca porque la cooperante estudia Ecología Agraria en una universidad local y le paga a un conductor y cobra viáticos de transporte y alimentación, que suman dos mil dólares, sumados todos los beneficios. Señalan además que esta mujer que vino en tiempos de la revolución sandinista como voluntaria, ya es dueña de un taller que nació con la razón social del taller de carpintería, Mujeres Construyen para Mujeres (Mucomu), dedicado a mujeres carpinteras, mismas que fueron desplazadas y sustituido por el membrete de Taller de Ebanistería Los Laureles.
Extranjera se defiende
La cooperante holandesa dijo que todo marchaba bien en estos seis años, durante se inició el programa de ayuda, donde ella efectivamente es donante, junto al resto de ONG holandesas. “Da pesar que la ayuda extranjera se corte por estos problemas”, dijo apesarada, la mujer que estaba esperanzada a que la propiedad sirviera como referencia turística para nacionales y extranjeros que aprecien la aventura en el bosque trópico seco, casi inexistentes en la zona del istmo centroamericano.
Van Vauren explica que su organismo El Árbol, es el que recibe los fondos de dos ONG holandeses y que junto a su aporte suman las donaciones, sin explicar el monto exacto de lo que ejecutan.
“Yo espero que se tenga una actitud constructiva. Daría pesar que los donantes se retiraran por estas mismas incomodidades”, dijo a LA PRENSA.
Página web: http://www.laprensa.com.ni/archivo/2007/enero/12/noticias/regionales/166838.shtml
0 comentarios:
Publicar un comentario